Fundamentos de meteorología · Última actualización: 2026-10-07

VPD déficit de presión de vapor qué es y por qué suena tanto

Una tarde puede tener el mismo porcentaje de humedad que otra y, sin embargo, favorecer mucho más el secado. El déficit de presión de vapor, conocido por las siglas inglesas VPD, ayuda a entender esa diferencia. Es útil en meteorología y agricultura porque describe parte de la demanda evaporativa del aire.

Una distancia hasta la saturación

El VPD es la diferencia entre la presión de vapor que correspondería a la saturación a cierta temperatura y la presión del vapor realmente presente. Suele expresarse en kilopascales, kPa.

Un déficit pequeño indica proximidad a la saturación bajo esa referencia. Un déficit mayor indica una diferencia más grande. No cuenta litros de agua ni mide humedad del suelo.

El 50 % no significa siempre lo mismo

Ejemplo calculado con la fórmula de FAO sobre agua líquida: a 20 °C y 50 % de humedad relativa, el VPD del aire ronda 1,17 kPa. A 30 °C y el mismo 50 %, ronda 2,12 kPa.

El porcentaje es idéntico, pero la diferencia de presiones casi se duplica. Por eso, mirar únicamente la HR puede ocultar un cambio considerable del ambiente evaporativo.

Son cálculos didácticos, no mediciones de una jornada concreta. Tampoco indican que una planta vaya a perder exactamente el doble de agua.

El ejemplo del jardín

Imagina dos macetas con sustrato húmedo: una está a la sombra y otra junto a una pared soleada. Aunque una estación cercana describa el mismo aire para ambas, sus hojas pueden tener temperaturas diferentes.

La planta al sol también recibe distinta energía, y puede estar más expuesta al viento. El VPD calculado con temperatura del aire aporta contexto, pero no resume por sí solo el microambiente de cada maceta.

La planta no es un recipiente abierto

Las hojas intercambian gases mediante poros llamados estomas. Su apertura influye en el paso de vapor de agua y de dióxido de carbono. Las plantas pueden modificar ese intercambio cuando cambian las condiciones.

Por eso, mayor demanda atmosférica no equivale automáticamente a mayor pérdida real en todos los casos. La especie, el estado de la planta y el agua disponible también cuentan.

El ejemplo del campo

Después de una lluvia, el suelo de una parcela puede conservar agua mientras llega una tarde cálida y seca con VPD alto. La atmósfera presenta demanda, aunque la reserva del suelo no esté agotada.

A la inversa, un suelo puede estar seco en una mañana fresca con VPD bajo. La lectura del aire no descubre por sí sola esa falta de agua en la zona de raíces.

Para valorar el campo hace falta combinar atmósfera, suelo y cultivo. El VPD es una pieza del diagnóstico, no un sustituto de las otras.

Por qué aparece tanto en informes

Permite describir una dimensión de la sequedad atmosférica que une temperatura y vapor presente. También ayuda a estudiar condiciones de secado persistentes cuando se calcula sobre periodos coherentes.

Un episodio observado esta tarde, una predicción para mañana y una anomalía respecto a muchos años tienen significados distintos. No conviene llamar «sequía» a una cifra alta de una hora.

Qué revisar antes de interpretarlo

  1. Comprueba si usa temperatura del aire o de la hoja.
  2. Lee la unidad: kPa y hPa difieren por un factor diez.
  3. Mira hora, duración y exposición de los sensores.
  4. Consulta viento, radiación y disponibilidad de agua.
  5. Para un cultivo, utiliza referencias apropiadas a especie, etapa y manejo.

Errores frecuentes

  • Tratar VPD como porcentaje de humedad.
  • Suponer que todo valor alto demuestra suelo seco.
  • Aplicar una tabla de invernadero a cualquier jardín o campo.
  • Convertir kPa directamente en litros de riego.
  • Confundir sensación de ambiente seco con una medida completa de confort.

Conclusión

El VPD explica por qué una misma HR puede acompañar ambientes evaporativos muy diferentes. Su mejor uso es combinarlo con temperatura, energía, viento y estado del sistema que pierde agua. Ayuda a hacer mejores preguntas sobre jardín y campo; no da una receta automática de riego.

Fuentes y lecturas recomendadas