Estructura de la atmósfera · Última actualización: 2026-10-10

T y Td por capas: si habrá niebla al amanecer

Para valorar si amanecerá con niebla conviene mirar dos curvas: la temperatura del aire, T, y el punto de rocío, Td. Después hay que preguntar qué ocurre encima del sensor. El mismo dato de una estación puede acompañar un banco de niebla, un cielo de estratos o una noche con rocío y buena visibilidad.

Qué nos dicen T y Td

El NWS define Td como la temperatura a la que una muestra de aire alcanzaría la saturación al enfriarse, manteniendo presión y contenido de vapor. La diferencia T − Td se llama depresión del punto de rocío. Cuando es pequeña, queda poco margen de enfriamiento para saturar esa muestra.

Ejemplo inventado: a las 22:00, T = 12 °C y Td = 10 °C. La separación es 2 °C. Otra noche, T = 12 °C y Td = 4 °C deja 8 °C de separación. La primera está más próxima a la saturación en ese momento; eso no dice todavía cuánto se enfriará cada noche ni si aparecerán gotas suspendidas.

Saturación, rocío y niebla son cosas distintas

La niebla contiene gotitas suspendidas cerca del suelo y reduce la visibilidad horizontal por debajo de 1.000 m. El rocío moja superficies. El Met Office explica que cielo despejado, humedad y viento débil favorecen la niebla de radiación, aunque el reparto entre rocío, niebla y mezcla depende de las condiciones.

Si el parabrisas está mojado y se ven perfectamente las luces del pueblo vecino, has observado un depósito en una superficie, no demostrado niebla. Si las luces desaparecen, tampoco basta para identificar la causa: lluvia, humo u otros obstáculos requieren una comprobación diferente.

Por qué necesitamos mirar por capas

Imagina un edificio con varias plantas. El sensor de la planta baja informa de esa planta; no describe todas las habitaciones superiores. Con la atmósfera sucede algo parecido: interesa saber si el aire próximo a saturarse llega al terreno o está separado de él por una capa más seca.

Ejemplo conceptual: junto al suelo se miden T = 9 °C y Td = 5 °C, pero a 250 m ambas curvas casi coinciden. Hay una pista de nubosidad baja elevada. En otro perfil coinciden ya cerca del suelo y siguen próximas hasta 100 m: merece vigilar niebla. Son perfiles de ejemplo, no umbrales que determinen automáticamente el resultado.

El NWS describe cómo la niebla de radiación puede comenzar junto a la superficie y ganar profundidad conforme se enfría el aire superior. En una estación situada en una loma, esa capa puede quedar por debajo: la estación y el fondo del valle cuentan historias diferentes.

Lista de comprobación para la tarde y la noche

  1. Verifica los datos: hora, ubicación y altura del sensor; descarta lecturas antiguas.
  2. Mira la separación: calcula T − Td y observa si disminuye durante varias mediciones.
  3. Revisa cielo y viento: una previsión de nubes o un cambio de brisa pueden modificar la evolución.
  4. Busca el perfil: ¿la capa húmeda está en el suelo o más arriba? ¿hay inversión?
  5. Contrasta: estaciones vecinas, visibilidad observada y previsión oficial actualizada.

Para anotarlo basta una frase: “la separación baja, el valle se enfría y la humedad está en la capa inferior; hay condiciones favorables, pendiente de comprobar visibilidad”. Es más útil que transformar un porcentaje de humedad en una promesa.

El viento puede cambiar la lectura

El Met Office describe la niebla de advección cuando aire húmedo pasa sobre una superficie más fría. Por eso el viento no significa siempre disipación. Hay que distinguir si mezcla aire más seco o si trae humedad y niebla desde otro lugar.

Ejemplo: a medianoche una estación costera pasa de T = 15 °C y Td = 11 °C a T = 14 °C y Td = 13,5 °C. La separación cae de 4 a 0,5 °C y el viento gira hacia el mar. Conviene investigar la llegada de aire húmedo; atribuirlo todo al enfriamiento del suelo dejaría fuera parte de la explicación.

Qué comprobar al amanecer

Una previsión se contrasta con lo que ocurre realmente: visibilidad, localización de los bancos y evolución de las bases nubosas. El Met Office recuerda que la niebla puede ser muy local y no estar presente al comenzar un desplazamiento. Una estación despejada no certifica el estado de toda una ruta.

La conclusión práctica es combinar T y Td, su tendencia y la estructura de las capas bajas. Una separación pequeña activa la vigilancia; observar gotas y visibilidad permite identificar el fenómeno. No hay una resta que convierta por sí sola la noche en un pronóstico seguro.

Fuentes y lecturas recomendadas