Fundamentos de meteorología · Última actualización: 2026-10-06

Índice UV: definición corta

El índice ultravioleta, o índice UV, es un número que resume la intensidad de la radiación solar relacionada con el enrojecimiento de la piel. Cuanto mayor es, más intensa es esa radiación y más precaución requiere la exposición. No es un termómetro: puede hacer fresco y haber un índice UV elevado.

Su utilidad consiste en ayudarte a organizar una actividad al aire libre. Una excursión, un partido o una jornada de trabajo no se valoran solo mirando si lloverá o cuánto calor hará; también conviene comprobar la radiación UV prevista durante las horas en que estarás fuera.

Cómo leer el número

La escala comienza en cero y no tiene un máximo fijo. La categoría extrema empieza en 11: un valor superior sigue siendo posible.

  • 0–2, bajo: menor intensidad UV.
  • 3–5, moderado: ya se recomienda protección.
  • 6–7, alto: la exposición exige más atención.
  • 8–10, muy alto: conviene reducir especialmente la exposición en las horas centrales.
  • 11 o más, extremo: intensidad muy elevada y necesidad de precauciones reforzadas.

Estos grupos ordenan la intensidad ambiental. No significan que todos nos quememos igual ni que un índice bajo garantice ausencia de daño en cualquier circunstancia.

Por qué cambia durante el día

El Sol suele elevarse hasta alcanzar su mayor altura alrededor del mediodía solar y después desciende. Cuando está alto, su radiación atraviesa un camino menor por la atmósfera. Por eso el índice suele aumentar hacia las horas centrales y disminuir más tarde.

El mediodía solar no tiene por qué ser las doce del reloj. Depende de la longitud geográfica, del huso horario y del horario de verano. Consulta la información horaria del servicio meteorológico en lugar de aplicar una hora universal.

La estación del año y la latitud también modifican la altura del Sol. El verano suele favorecer índices mayores en nuestras latitudes, pero una actividad invernal en montaña merece atención por la altitud y la nieve.

Nubes, montaña y ozono

Una nube espesa puede reducir mucho la radiación, pero un velo fino no equivale a un escudo. Con nubes dispersas puede seguir llegando bastante UV y, en determinadas situaciones, su dispersión produce aumentos breves. Mirar un cielo gris no sustituye consultar el índice.

En altura hay menos atmósfera por encima y suele aumentar la radiación UV. La nieve puede añadir radiación reflejada. La exposición de una persona cambia también con su posición y con lo que tiene alrededor: una previsión para la zona no describe cada superficie de su cuerpo.

El ozono de la atmósfera absorbe parte de la radiación UV, especialmente la más energética. Los cambios de su cantidad contribuyen a modificar el índice. No confundas esta protección del ozono en altura con los problemas de contaminación por ozono cerca del suelo.

Qué mirar en una aplicación

  1. Comprueba el lugar y la fecha.
  2. Busca si muestra el máximo diario o un valor para una hora concreta.
  3. Lee si la predicción supone cielo despejado.
  4. Considera cuánto tiempo y en qué entorno estarás expuesto.

Un máximo diario de 8 no significa índice 8 desde el amanecer hasta la noche. Tampoco significa ocho minutos hasta quemarte. Es una medida de intensidad, no un reloj personal.

Cómo utilizarlo con sentido

La OMS recomienda protección solar desde un índice de 3. Combina sombra, ropa que cubra, sombrero y gafas con protección UV; utiliza protector solar en la piel expuesta siguiendo sus instrucciones. Con niveles muy altos, reducir la exposición en las horas centrales es especialmente útil.

La crema no convierte una estancia prolongada en inocua. La sensibilidad individual, los medicamentos que aumentan la sensibilidad al Sol, la duración de la exposición y la protección efectiva también cuentan. Las necesidades personales especiales requieren orientación sanitaria.

Quédate con esta idea: mira el índice UV junto al tiempo previsto y adapta la actividad a la intensidad y a la duración. No esperes a sentir calor o a ver la piel roja para decidir que conviene protegerse.

Fuentes y lecturas recomendadas