Teleconexiones climáticas (NAO, AO…) · Última actualización: 2026-11-02

ONI: cómo se calcula y qué significa: fases y señales

Las fases cálida, fría y neutral describen estados del Pacífico ecuatorial relacionados con ENSO. El ONI ayuda a reconocerlos al resumir anomalías de temperatura del mar durante tres meses. Sin embargo, una lectura positiva no basta para declarar El Niño, ni una lectura negativa significa frío en todas partes. Para interpretar una fase necesitas saber qué índice miras, cuánto dura la señal y cómo responde la atmósfera.

Seis comprobaciones antes de poner una etiqueta

  • Identifica si el producto es ONI, RONI u otra anomalía.
  • Comprueba región, referencia, versión y fecha.
  • Lee la temporada completa, no solo el último mes.
  • Revisa la persistencia y la tendencia por separado.
  • Consulta las señales atmosféricas y el diagnóstico oficial.
  • Añade el pronóstico regional antes de hablar de lluvia, calor o nieve.

La misma palabra, «fase», aparece también en NAO y QBO, pero representa cosas distintas. No existe un marcador común que permita sumar sus signos. Niño 3.4 pertenece al océano tropical; NAO describe circulación atlántica y QBO viento estratosférico ecuatorial. Sus influencias pueden coincidir, competir o expresarse de forma diferente según la estación.

Qué significa una señal cálida

El ONI es una anomalía media de tres meses de Niño 3.4, entre 5° norte y 5° sur, y 170° oeste y 120° oeste. Una anomalía positiva indica agua más cálida que su referencia para ese periodo. No es la temperatura absoluta del mar, un porcentaje ni una medida directa de la lluvia futura.

La tabla histórica del CPC utiliza el umbral de +0,5 °C durante al menos cinco temporadas consecutivas solapadas para colorear episodios cálidos. Una sola temporada en el umbral no demuestra esa persistencia. La interpretación de ENSO necesita además comprobar si el viento, la presión y la convección tropical muestran una respuesta coherente.

Cómo reconocer la señal fría

Una anomalía negativa significa agua más fría de lo habitual en la región y referencia utilizadas. El umbral frío de la tabla es −0,5 °C, con la misma condición histórica de duración. El océano puede seguir teniendo una temperatura alta en términos cotidianos y, aun así, presentar una anomalía negativa.

Una evolución de −1,1 a −0,7 °C es un aumento del índice, pero ambos valores siguen siendo negativos. El debilitamiento de la señal fría no convierte inmediatamente el episodio en El Niño. La intensidad del valor, su cambio y la fase persistente son tres aspectos diferentes.

Neutral no significa ausencia de tiempo extremo

Estar entre los umbrales térmicos indica una señal oceánica menos marcada según ese índice; no garantiza que la temperatura o la lluvia de nuestra zona sean normales. La atmósfera sigue variando y otros factores pueden adquirir relevancia. Tampoco un dato ausente es prueba de neutralidad.

Durante una transición pueden aparecer señales oceánicas y atmosféricas poco alineadas. «En transición» describe una evolución, no añade por sí solo una cuarta fase oficial. Conviene comunicar qué se ha observado, qué diagnóstico se ha confirmado y qué cambio se prevé, conservando las diferencias entre esas afirmaciones.

Duración, ventanas y revisiones

DJF representa diciembre, enero y febrero; JFM comparte enero y febrero y añade marzo. Las columnas consecutivas no son trimestres separados. Cinco temporadas solapadas cubren siete meses distintos cuando la secuencia está completa. No equivalen a quince meses de observaciones independientes.

La tabla actual consultada utiliza ERSSTv 6 y bases de treinta años asignadas a tramos históricos, actualizadas cada cinco años. Los valores recientes pueden revisarse. Antes de llamar «cambio de fase» a una diferencia entre dos capturas, comprueba que no hayan cambiado versión, referencia o periodo.

ONI, RONI y el tipo de aviso

El CPC mantiene ONI por continuidad y utiliza RONI para seguimiento oficial desde febrero de 2026. RONI compara la anomalía de Niño 3.4 con el fondo de los océanos tropicales y aplica un ajuste. Una anomalía regional positiva puede expresar un contraste relativo menor si el conjunto tropical también está cálido.

Un Watch indica condiciones favorables para desarrollo futuro; un Advisory se refiere a condiciones observadas con continuidad esperada. El sistema del CPC incorpora señal oceánica relativa, expectativa trimestral y respuesta atmosférica. No confundas una vigilancia con un episodio ya presente ni el criterio histórico de cinco temporadas con una espera obligatoria para cualquier aviso.

Qué aportan NAO, QBO y el vórtice polar

La NAO describe un patrón de presión y altura atmosférica del Atlántico norte relacionado con cambios del chorro y el corredor de borrascas. Su signo ayuda a interpretar el contexto, pero no dibuja el mapa de cada día. Las consecuencias dependen de estación, posición de los sistemas y región.

La QBO alterna vientos del este y del oeste en la estratosfera ecuatorial. El vórtice polar estratosférico es otra circulación, situada sobre altas latitudes en invierno. La QBO puede influir en su evolución, pero interactúa con otros factores. No es una orden para que ocurra un SSW, un bloqueo o una nevada local.

Cómo tratar señales concordantes y discordantes

Si una fase cálida de ENSO coincide con NAO negativa, conserva ambos estados y sus ventanas. No supongas que uno invalida al otro: describen dominios diferentes. Consulta mapas de circulación y el pronóstico regional para saber qué escenario está apoyado, sin convertir una relación media en una consecuencia obligatoria.

Si QBO o vórtice polar no responden como esperabas, revisa periodo, definición y observaciones. Las asociaciones probabilísticas admiten realizaciones distintas. Una mayoría de signos tampoco garantiza un resultado: las señales no son votos independientes y pueden aportar información repetida o referirse a plazos diferentes.

Cinco lecturas documentadas de fases y señales

1988: la evolución completa importa

La tabla ONI con ERSSTv 6 pasa de +0,6 °C en DJF de 1988 a −1,0 en AMJ y −1,8 en NDJ. Leer solo la primera columna habría ocultado la posterior señal fría. Es una evolución histórica concreta, no un calendario que todos los episodios deban repetir.

1997–1998: un máximo no permanece indefinidamente

NDJ de 1997 figura con +2,4 °C y DJF de 1998 con +2,2; NDJ de 1998 llega a −1,5 en la misma tabla. Las primeras ventanas comparten meses y el cambio posterior requiere seguir la secuencia. No se deduce una fecha universal de transición del tamaño del máximo.

1990: valores intermedios no describen todo el clima

Las columnas ONI de 1990 se sitúan en +0,2 o +0,3 °C. Permiten practicar una lectura dentro de los umbrales de esa serie. No prueban que todas las regiones tuvieran un año normal ni que ningún otro patrón atmosférico estuviera activo.

1995–1996: la NAO tiene su propia evolución

La ficha del CPC destaca el retorno de NAO negativa fuerte entre noviembre de 1995 y febrero de 1996. Es una descripción del Atlántico norte. Usarla para explicar un impacto concreto exige más información; no basta emparejarla con una fase del Pacífico y atribuirle toda la causa.

2018 frente a 2019: conservar el caso distinto

El Met Office relaciona el SSW de febrero de 2018 con el episodio frío británico posterior y contrapone enero de 2019, sin una respuesta británica equivalente y con un resto de invierno suave. Dos casos muestran por qué un SSW no es garantía; no calculan una probabilidad climatológica para nuestra zona.

Ocho ejercicios propios resueltos

Los números siguientes son sintéticos. No representan el estado actual ni frecuencias históricas reales.

  1. SST de 28,1 °C y referencia compatible de 27,4 dan anomalía +0,7 °C. El signo describe una diferencia, no la temperatura absoluta.
  2. Anomalías mensuales +0,5, +0,8 y +1,1 dan media +0,8 °C. Esa media aislada no demuestra cinco temporadas de persistencia.
  3. Pasar de −1,1 a −0,7 aumenta 0,4 °C el índice; sigue siendo negativo. Tendencia ascendente no equivale a fase cálida.
  4. La secuencia de temporadas +0,6, +0,7, +0,8, +0,4 y +0,6 no contiene cinco consecutivas en el umbral cálido: la cuarta interrumpe la serie.
  5. Un pronóstico con 45% cálido, 40% neutral y 15% frío tiene como opción mayor la cálida, pero deja 55% en las otras. No demuestra fase cálida observada.
  6. Ocho inviernos húmedos entre doce episodios dan aproximadamente 66,7%. Frente a una referencia inventada de 50%, la diferencia es 16,7 puntos porcentuales, no 16,7% más de lluvia.
  7. Mostrar solo esos ocho húmedos daría 8/8 = 100%, ocultando cuatro casos. La muestra completa sigue dando 8/12.
  8. En veinte inviernos inventados hay cinco SSW, diez fríos y tres con ambos: frío entre SSW es 3/5 = 60%, mientras SSW entre fríos es 3/10 = 30%. No son la misma probabilidad.

Correlación, causalidad y cherry-picking

Que dos señales coincidan muchas veces no demuestra por sí solo que una cause la otra. Puede haber otro factor, una tendencia compartida o una elección de fechas que favorezca el resultado. Define antes qué región, estación y periodo analizarás y conserva también los casos que no encajan.

El cherry-picking consiste en escoger los ejemplos favorables y ocultar el resto. Evítalo al comparar fases: no selecciones solo grandes inviernos fríos, no cambies de índice para mejorar una asociación y no uses ventanas solapadas como episodios distintos. Para tomar decisiones, añade una predicción regional verificada y expresa sus alternativas.

Mini glosario y resultado útil

Fase: estado según un criterio definido. Anomalía: diferencia respecto a una referencia. Persistencia: duración de una señal. Transición: evolución entre estados. NAO: patrón atlántico. QBO: oscilación de viento estratosférico ecuatorial. SSW: calentamiento súbito estratosférico. Cherry-picking: selección de casos favorables. Una conclusión útil identifica índice, ventana, diagnóstico y límite regional. Método revisado el 2 de noviembre de 2026; el artículo no es un parte de la fase actual.

Fuentes y lecturas recomendadas

J+A♾️ · Artículo revisado y ampliado en WikiMeteo.es