Ver el ONI en datos significa leer una serie con sus fechas, unidades y reglas, no quedarse con una cifra roja o azul. Para estudiar su relación con nuestro tiempo hay que añadir observaciones regionales y circulación atmosférica, manteniendo la estación del año. Un percentil describe la posición de un dato en una muestra; no es una probabilidad automática de lluvia futura.
Seis comprobaciones antes de empezar
- Identifica la fuente y la versión de la serie.
- Anota variable, unidad y región representada.
- Comprueba qué meses incluye cada casilla.
- Conserva la referencia y los posibles valores provisionales.
- Separa observaciones históricas de pronósticos S2S.
- Escribe qué conclusión permiten los datos y qué falta comprobar.
Guarda una copia de la tabla utilizada y su fecha de consulta. Si la fuente cambia después, podrás explicar de dónde salió tu cálculo. Un hueco significa que falta información; no se convierte en un cero para completar una gráfica bonita.
Leer la tabla ONI sin perder los meses
ONI resume anomalías de temperatura superficial del mar en Niño 3.4, en el Pacífico ecuatorial, durante tres meses. DJF significa diciembre–enero–febrero; JFM, enero–febrero–marzo. Son ventanas distintas que comparten dos meses. El año de la fila debe interpretarse junto a ese calendario.
En una tabla cuyo año corresponde al mes central, DJF de 1998 incluye diciembre de 1997; NDJ de 1997 incluye enero de 1998. No sitúes todos los datos de una fila dentro de enero–diciembre al unirlos con lluvia local. Una unión por año sin revisar meses puede desplazar la relación que intentas estudiar.
La tabla histórica del CPC utiliza persistencia de al menos cinco temporadas solapadas en los umbrales de ±0,5 °C. No son cinco inviernos ni quince meses independientes. Mantén también el nombre de la serie: el CPC utiliza RONI para seguimiento oficial desde febrero de 2026, mientras conserva ONI por continuidad.
Qué muestran línea, tendencia y distribución
Una línea temporal enseña evolución, duración y cambios de signo. Un histograma indica qué valores fueron frecuentes en la muestra seleccionada. Una media resume parte de la información, pero puede ocultar el crecimiento y desaparición de un episodio. Conviene mirar la secuencia antes de resumirla.
Comprueba si comparas todos los meses o una temporada concreta. Un conjunto de valores de verano y otro de invierno no representan necesariamente la misma pregunta. Si un episodio dura varios años, tendrá más presencia en una muestra de años que en otra donde cada episodio cuente una sola vez.
Percentiles: posición relativa con reglas explícitas
El percentil 90 señala una posición alta dentro de una distribución de referencia. La temperatura o anomalía que ocupa esa posición depende de qué datos has elegido. No significa que el fenómeno tenga 90% de probabilidad de continuar ni que vaya a producir un 90% más de precipitación.
Los programas pueden interpolar de formas distintas entre valores ordenados. NIST documenta varias convenciones válidas que difieren especialmente con muestras pequeñas. Indica el método, trata los empates con claridad y conserva el periodo de referencia. El umbral físico de un catálogo ENSO no se sustituye por un percentil calculado a conveniencia.
SOI: contrastar presión y océano
El SOI describe el contraste de presión entre Tahití y Darwin. Sus valores negativos persistentes suelen acompañar aguas cálidas típicas de El Niño, y los positivos persistentes, condiciones frías de La Niña. No se expresa como una temperatura de Niño 3.4.
Compara ventanas compatibles y busca persistencia. Una fluctuación breve del SOI no invalida automáticamente un promedio oceánico trimestral. Si las señales discrepan, conserva la discrepancia y revisa fechas y definiciones; elegir solo la curva que confirma nuestra idea empeora el análisis.
S2S y regímenes de circulación
S2S se refiere a la predicción subestacional a estacional. Sus archivos contienen pronósticos y predicciones retrospectivas, con características que dependen del modelo. No son otra tabla de observaciones ONI. Anota cuándo se inició el pronóstico y a qué semana o periodo se refiere.
Los regímenes de circulación agrupan configuraciones atmosféricas parecidas. Un conjunto de predicciones puede repartir miembros entre NAO positiva, negativa, bloqueo, dorsal atlántica u otras categorías según el método. Algunas situaciones no encajan claramente en un régimen. La categoría simplifica el mapa y puede perder matices importantes.
El storm track resume la distribución y actividad de perturbaciones. No es una carretera fija para todas las borrascas. Para estudiar lluvia regional hay que mirar ubicación, frecuencia y persistencia de las configuraciones y contrastarlas con observaciones.
Mapa típico: del dato a la asociación regional
Abre el mapa histórico NAO–precipitación del CPC enlazado en las fuentes. Presenta enero, abril, julio y octubre y describe correlaciones calculadas en 1950–2000. El panel de enero combina el índice de enero con desviaciones de precipitación de diciembre, enero y febrero; no es un mapa de lluvia prevista.
En enero aparece asociación negativa en el entorno ibérico, dentro de un contraste europeo más amplio. Los otros paneles cambian. Los colores no son milímetros ni probabilidad de que llueva. Este mapa ayuda a entender una conexión atmosférica regional; no demuestra que ONI cause ese mismo patrón.
Serie del Pacífico → contraste atmosférico → circulación del Atlántico → observación regional y estacional. Cada paso necesita su propia comprobación.
Ejemplos de Iberia conservando la estación
Invierno: para estudiar lluvia ibérica, selecciona los mismos meses en ONI, circulación y precipitación. El mapa de enero ofrece contexto histórico de la NAO; no asegura que cada localidad responda igual ni que cada invierno repita el promedio.
Final del invierno y primavera: compara una ventana definida, como febrero–marzo–abril, con esa misma ventana regional. Otoño: analiza octubre–noviembre–diciembre por separado. Verano: no copies el patrón invernal. Tampoco una relación estacional fecha una tormenta concreta o demuestra un impacto hidrológico local.
Cinco aplicaciones documentadas de lectura de datos
La evolución de 1982 en la tabla del CPC
La versión consultada muestra 0,0 °C en DJF y 2,1 en NDJ de 1982. La fila permite estudiar la evolución, sin llamar «igual intensidad todo el año» a ese episodio. Son valores del índice, sin asignarles una lluvia ibérica concreta.
SOI como contraste de otra variable
La ficha del CPC explica señales persistentes de presión Tahití–Darwin. La aplicación consiste en contrastar una señal atmosférica con la oceánica, conservando unidades y ventanas, en vez de sumarlas.
Un mapa histórico con meses diferentes
El original NAO–lluvia separa enero, abril, julio y octubre. Es una forma documentada de ver estacionalidad. La muestra histórica y la naturaleza de correlación acompañan al color; no se presenta como pronóstico actual.
Una etiqueta de régimen puede ocultar circulación
ECMWF compara métodos durante 2019–2020. En diciembre, una clasificación NAO negativa podía ocultar una vaguada atlántica y tiempo borrascoso. El ejemplo demuestra que una etiqueta no garantiza frío y calma.
Una relación europea que cambia según el periodo
López-Parages y Rodríguez-Fonseca analizaron 1900–2008 y compararon final del invierno–primavera y otoño. Encontraron una relación ENSO–lluvia no estacionaria. Por eso no se usa una correlación de décadas seleccionadas como regla permanente para Iberia.
Ocho ejercicios propios resueltos
Las cifras siguientes son sintéticas; enseñan operaciones y decisiones de muestreo, no efectos observados en localidades.
- Las anomalías 0,1; 0,4; 0,7 tienen media 0,4 °C. La ventana siguiente 0,4; 0,7; 1,0 da 0,7: comparte dos datos y no es una repetición independiente.
- DJF, JFM, FMA, MAM y AMJ abarcan diciembre–junio: siete meses distintos, no quince. El solapamiento importa para contar información.
- Ordena −1; −0,5; 0; 0,5; 1. Con interpolación R 7, P 90 = 0,8; con R 6 y límite al máximo, P 90 = 1. La diferencia procede del método.
- En veinte valores, dieciséis están por debajo de x y dos son iguales a x. La proporción estrictamente inferior es 80%; la inferior o igual, 90%. Declara cómo tratas empates.
- Dieciséis temporadas húmedas de veinte dan 80%; cuatro de diez, 40%. La diferencia es cuarenta puntos porcentuales, sin probar causalidad ni significación con esa operación.
- Lluvia 80 mm frente a referencia 100: anomalía −20 mm y diferencia relativa −20%. No es probabilidad de lluvia de 20%.
- Un episodio aporta tres años con −10 mm cada uno y otro un año con +15. La media por año es −3,75 mm; dando igual peso a episodios, +2,5 mm. Cambiar la unidad cambia la pregunta y puede cambiar el signo.
- Cincuenta miembros: veinte NAO positiva, doce negativa, ocho bloqueo, cinco dorsal y cinco sin régimen. Son 40%, 24%, 16%, 10% y 10%; no equivalen a probabilidades de lluvia.
Glosario y conclusión práctica
Serie: valores ordenados en el tiempo. Percentil: posición en una distribución. Compuesto: resumen de un grupo seleccionado. Estacionalidad: diferencias según época del año. No estacionariedad: relación que cambia con el periodo. Guarda fuente, calendario, muestra y método; termina con una conclusión regional limitada a lo comprobado.
Fuentes y lecturas recomendadas
- NOAA/CPC: tabla histórica ONI y definición de sus temporadas
- NOAA/CPC: SOI y relación entre presión tropical y océano
- NIST: percentiles, rangos e interpolaciones diferentes
- NOAA/CPC: mapa original de correlación NAO–precipitación, 1950–2000
- ECMWF: series y distribuciones de regímenes de circulación
- López-Parages y Rodríguez-Fonseca: variación estacional y multidecadal de la relación ENSO–lluvia europea
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