Para que salga niebla radiativa tienen que alinearse varias piezas. Si falta una, muchas veces te quedas en “humedad alta” pero sin niebla.
Este artículo forma parte del tema Niebla en WikiMeteo.es.
1. Noche (y mejor si es larga)
Cuantas más horas sin sol, más tiempo tiene el suelo para enfriarse.
2. Cielo poco nuboso
Si hay muchas nubes, hacen de “manta” y el suelo se enfría menos. Con cielo más despejado, el enfriamiento es más fuerte.
3. Calma o viento muy flojo
Si sopla, mezcla el aire y rompe la inversión. Para que cuaje, suele hacer falta calma o brisa débil.
4. Aire con humedad suficiente
No hace falta 100% al principio, pero sí que el punto de rocío esté cerca de la temperatura prevista mínima.
5. Inversión térmica (la “tapa”)
El aire frío se queda abajo y no se mezcla. Sin inversión, el enfriamiento se reparte y cuesta más que se sature justo a ras de suelo.
6. Terreno que ayuda (valles y cuencas)
En un valle, el aire frío se acumula como agua en un cuenco. Resultado: bancos espesos mientras a 200 m más arriba hay despejado.
Cómo se combinan (la receta rápida)
- Anticiclón + cielo poco nuboso + viento flojo = base perfecta.
- Si además T baja hasta Td, entonces cuaja.
Niebla vs estratos (ejemplo fácil)
- Niebla: es una nube tan baja que toca el suelo. Vas dentro y la visibilidad cae.
- Estrato bajo: la nube está un poco por encima (te tapa el cielo, pero no estás dentro).
Error típico
Creer que “anticiclón = niebla” siempre. A veces el aire es demasiado seco o hay una brisa mínima que mezcla y no deja cuajar.