Una inversión de subsidencia se reconoce combinando mapas del entorno con la estructura vertical. El mapa de presión ayuda a situar la circulación; el perfil muestra si existe una capa donde temperatura aumenta con altura. Para atribuirla a subsidencia se revisan descenso y evolución.
Esta guía organiza qué aporta cada producto y usa seis ejemplos propios, además de una referencia observada de Canarias. Los números ficticios no pertenecen al episodio histórico. La leyenda, la hora y las unidades forman parte de la lectura.
1. Presión y geopotencial: situar el patrón
Presión superficial y altura geopotencial permiten reconocer altas presiones, dorsales y circulación. Orientan sobre el ambiente sinóptico, sin dar directamente base o espesor de una inversión baja.
Ejemplo 1: mapa ficticio con presión de 1.025 hPa en una región costera y una dorsal al oeste. La cifra no demuestra inversión a 800 m. Se necesitan perfiles y otros campos para esa afirmación.
Un anticiclón puede acompañarse de nubes bajas o de ambientes distintos entre valle y cima. No se pinta toda la región como despejada por el símbolo de alta presión.
2. Perfil de temperatura: localizar la capa
En un perfil se busca aumento de temperatura al ascender. Se delimitan base y cima y se conserva la referencia vertical. Humedad y viento ayudan a distinguir estructuras y posibles procesos.
Ejemplo 2: perfil ficticio con 12 °C a 1.100 m y 16 °C a 1.500 m. Existe una inversión térmica de 400 m en ese tramo, con aumento de 4 °C. La causa todavía requiere interpretación.
En un diagrama termodinámico las líneas de temperatura pueden estar inclinadas. «La curva va hacia la derecha» se interpreta respecto a esas líneas, no al borde de la pantalla.
3. Humedad: seguir capas diferentes
Se compara humedad en varios niveles o en el perfil, conservando temperatura y fase de referencia. Un porcentaje de RH no equivale por sí solo a cantidad de vapor ni identifica intensidad del descenso.
Ejemplo 3: dos estados ficticios tienen la misma presión de vapor, pero referencias de saturación distintas. Pueden mostrar RH diferente sin esa comparación demostrar extracción de agua. El color del mapa necesita su variable y escala.
Una capa húmeda baja y aire distinto encima son compatibles con separación de ambientes. Para afirmar contacto o efecto sobre nubes se comprueban posición y desarrollo.
4. Velocidad vertical: leer coordenada y signo
Algunos productos representan movimiento geométrico en m/s; otros, cambio de presión en Pa/s. Si z crece hacia arriba, un w negativo indica descenso geométrico. Si se define ω como cambio de presión siguiendo aire, un ω positivo describe movimiento hacia mayor presión.
Ejemplo 4: un campo ficticio en m/s usa rojo para valores positivos; otro en Pa/s tiene otra escala. No se interpreta rojo como ascenso en ambos por costumbre. Se lee definición antes de atribuir movimiento.
El descenso previsto es información del modelo a su escala. No mide necesariamente la velocidad de una corriente pequeña ni determina por sí solo qué capa se ha formado.
5. Viento y cortes: añadir recorrido
Viento en distintas alturas ayuda a reconocer transporte y capas con alimentación diferente. Un corte vertical puede relacionar relieve, temperatura y humedad a lo largo de un trayecto. Las flechas necesitan unidades y escala.
Ejemplo 5: base ficticia a 1.700 m sobre el mar y terreno a 1.000 m. Queda a 700 m sobre suelo. En otro punto de terreno más bajo la referencia cambia; no se impone que la capa sea horizontal sin comprobar el corte.
El relieve del modelo puede estar suavizado. Un nivel de presión situado bajo terreno se conserva como no utilizable, en vez de interpretar un valor rellenado como aire libre.
6. Nubes y satélite: comprobar el resultado visible
Nubes bajas, niebla y claros en cimas ayudan a situar ambientes, pero no constituyen una medición completa de inversión. Una secuencia informa de movimiento y evolución. El perfil aporta la estructura que una imagen horizontal no muestra.
Ejemplo 6: escena inventada con mar de nubes y una cima despejada. Sugiere una capa baja con un límite; se busca sondeo próximo y hora compatible. No se asigna altura exacta midiendo una fotografía sin geometría.
Canarias, junio de 2020: leer el gráfico original
El avance de AEMET incluye aerología de Güímar y un gráfico 8. Los rectángulos indican base y cima, y su anchura representa diferencia de temperatura potencial. Los colores distinguen sondeos de 0 y 12 horas; la línea verde es la isocero.
La lectura propuesta consiste en separar altura, contraste y hora antes de comparar días. La línea de temperatura de 0 °C no se confunde con el techo de la inversión. El informe describe descenso y fortalecimiento de inversiones durante parte del mes.
Son datos históricos publicados como provisionales en ese avance. Se consulta la leyenda y el texto, sin fabricar alturas precisas de puntos ni llamar temperatura ordinaria al contraste de θ.
Combinar 850, 500 y 300 hPa
Ejemplo sinóptico ficticio: 850 muestra alimentación baja y humedad; 500 sitúa una dorsal y el entorno térmico; 300 ayuda a estudiar circulación de altura. Se añaden niveles y perfiles para la inversión, que podría estar entre superficies representadas.
Los tres paneles cumplen funciones diferentes. No entregan una altura fija de la «tapa» ni una intensidad por un color. La lectura se completa con la hora válida, máscaras y evolución.
Ensemble y límites de predicción
Los perfiles del ensemble permiten revisar escenarios de temperatura y humedad. Diferencias en altura, contraste y calentamiento inferior pueden cambiar consecuencias. Una media puede suavizar una capa que en cada miembro está a otra altura.
Se revisan miembros y cobertura cuando la pregunta lo requiere. Un mapa previsto no se convierte en sondeo observado por coincidir con una imagen de nubes. Los datos ausentes se conservan como ausencia.
Errores y buenas prácticas
Errores: diagnosticar inversión por presión alta, usar un color sin unidad, igualar línea verde de isocero con cima y mezclar horas. También falla tratar una altura sobre el mar como si fuera sobre suelo.
Buena práctica: escribir qué muestra cada producto y qué falta. Si los mapas orientan a subsidencia y el perfil confirma inversión, la explicación gana sustento. Si sólo hay un ingrediente, la conclusión permanece condicionada.
Mini checklist, glosario y conclusión
- Fuente, hora, leyenda y unidad.
- Presión y circulación.
- Perfil y referencia vertical.
- Humedad, viento y movimiento.
- Nubes y evolución.
- Dispersión y límites.
Geopotencial: variable que sitúa superficies de presión bajo su definición. Isocero: altura donde temperatura es 0 °C en el producto. θ: temperatura potencial. Corte: sección vertical de campos. Hora válida: momento al que se refiere el dato.
La inversión de subsidencia se ve mejor al conectar mapas y columna. Ningún producto sustituye a todos los demás. La leyenda y la referencia permiten que una imagen aporte información sin convertirse en una medición que no contiene.
Lecturas para el diagnóstico
Fuentes y lecturas recomendadas
- AMS: inversión de subsidencia
- AMS: inversión térmica
- AEMET: avance climatológico de Canarias, junio de 2020; aerología de Güímar y gráfico 8
- AEMET (2015): campos combinados y estructura vertical
- ECMWF S2S: definición y unidades del campo de velocidad vertical
- ECMWF: perfiles verticales del ensemble
- NOAA READY: perfiles de temperatura potencial y criterio de capa
- NOAA: radiosondeos
- NOAA: capa marina
- Stull (2017): diagramas y estabilidad