Nubes y óptica atmosférica · Última actualización: 2026-11-02

Halo de 22°: el clásico anillo alrededor del Sol o la Luna: qué es y por qué importa

El halo de 22° es un anillo luminoso amplio alrededor del Sol o de la Luna. Su nombre indica la separación angular entre el centro del astro y el borde interior del anillo, aproximadamente 22 grados. Se forma cuando la luz atraviesa cristales de hielo en el aire. Reconocerlo permite interpretar un cielo velado y disfrutar de un fenómeno óptico real sin convertirlo en una predicción infalible del tiempo.

1. Qué significa ver un anillo de 22°

Imagina dos direcciones que parten de tus ojos: una apunta al centro del astro y otra al borde del halo. El ángulo entre ambas es su radio. El diámetro completo ronda 44 grados. No estamos midiendo kilómetros de nube ni el tamaño físico de una estructura suspendida alrededor de la Luna. El anillo describe direcciones desde las que llega luz a quien observa.

La OMM lo describe como blanco o predominantemente blanco, a veces con un borde interior rojizo. Puede verse entero o solo por fragmentos. Que falte media circunferencia no significa que el fenómeno haya cambiado de tamaño: puede faltar nube adecuada en parte del cielo o quedar oculto por nubes más densas, edificios o el encuadre de la cámara.

2. Cómo fabrica el hielo esa figura

La luz cambia de dirección al entrar en el hielo y al salir hacia el aire. Ese cambio se llama refracción. Algunas trayectorias atraviesan caras que forman un prisma de 60 grados. Cerca de una desviación mínima se concentra mucha luz y aparece el borde brillante. La diversidad de orientaciones de los cristales permite repartir esa luz alrededor del astro.

El dibujo de un cristal hexagonal ayuda a entender el mecanismo, pero no demuestra que todos los cristales reales sean placas perfectas. Los detalles de las partículas que producen muchos halos cotidianos siguen teniendo incertidumbres. Una fotografía del anillo no permite reconstruir por sí sola su forma exacta, su número o su altura.

3. Por qué hay colores y una zona interior más oscura

El hielo no desvía igual todos los colores: esa separación es la dispersión. El rojo se desvía algo menos y delimita el interior. Hacia fuera se superponen contribuciones de distintos colores, por lo que no siempre veremos una secuencia nítida. La ausencia de colores intensos no descarta un halo; importa también su posición y su geometría.

El interior suele parecer más oscuro porque esta familia de rayos refractados no llena las direcciones de menor desviación. No es una zona vacía de atmósfera ni una sombra circular que impida toda luz. Otras contribuciones del cielo y las nubes siguen presentes. La exposición de la cámara puede exagerar o disimular el contraste.

4. Cuándo aparece y qué dice del tiempo

Es frecuente asociarlo con nubes altas de hielo, como cirros o cirrostratos. También existen exhibiciones con cristales bajos, como el polvo de diamante en aire muy frío. Un halo no obliga a que el suelo esté helado. La temperatura donde están los cristales puede ser muy diferente de la que sentimos en nuestra calle.

En ocasiones un velo de nubes altas acompaña la aproximación de un sistema meteorológico, pero el halo por sí solo no fija si lloverá, dónde o dentro de cuántas horas. Para esa pregunta hacen falta evolución nubosa, observaciones y pronóstico. Su utilidad inmediata es revelar una interacción entre luz y hielo, no sustituir los avisos o la previsión.

5. Diferenciarlo de una corona y un arcoíris

Una corona suele formar anillos mucho más próximos al astro. En la referencia del Himalaya, NASA explica su origen por difracción en gotas: la luz se redistribuye al interactuar con partículas pequeñas. La corona atmosférica tampoco es la corona solar de un eclipse. El nombre compartido no implica que estemos viendo la atmósfera exterior del Sol.

El arcoíris primario se observa hacia el lado opuesto al Sol y se relaciona con gotas de agua, refracción y reflexión interna. El halo rodea la fuente luminosa y depende del hielo. Un reflejo de la lente puede imitar una mancha o un arco. Para identificar una imagen, conserva el contexto del cielo, no solo un recorte coloreado.

6. Otros efectos que pueden confundirnos

El pilar de luz tiene aspecto vertical y se debe a reflexión en cristales con orientaciones favorables. Puede compartir escena con un halo, pero no es un trozo de su circunferencia. Los parhelios son manchas brillantes a los lados del Sol; otras familias de arcos pueden tocar o cruzar el anillo y complicar una fotografía.

El cinturón de Venus es la franja rosada del crepúsculo sobre la sombra terrestre en el lado contrario al Sol. Los rayos crepusculares son bandas de iluminación y sombra cuya perspectiva parece abrir un abanico. La polarización describe una propiedad de la luz que un filtro fotográfico puede seleccionar; modificar el contraste del cielo no basta para diagnosticar un halo.

7. Observar con seguridad y registrar lo que vemos

Nunca mires directamente al Sol ni utilices prismáticos, telescopios o visores ópticos para buscar el anillo cerca de él. Las gafas de sol, las nubes y un filtro polarizador no protegen para observar el disco. Sitúate de forma que un obstáculo opaco lo oculte por completo y examina únicamente el cielo circundante, sin buscarlo a través del visor.

Anota lugar, hora, astro, nubes, sectores visibles y cambios. Una secuencia desde un sitio seguro aporta más contexto que una imagen aislada. Conserva la fotografía original, la información del objetivo y los recortes posteriores. El halo lunar facilita una observación sin el peligro de mirar el Sol, aunque la fotografía nocturna requiera cuidar exposición y estabilidad.

8. Qué podemos concluir de una fotografía

Una imagen documenta apariencia y coincidencia de estructuras; no mide automáticamente ángulos, tamaño de cristales o duración total. La proyección del objetivo y el recorte importan. Para medir hace falta calibración, y una secuencia solo acota el intervalo observado. Las comparaciones siguientes enlazan originales con autoría para aprender a distinguir formas sin atribuirles medidas inexistentes.

Cinco comparaciones con cuatro fotografías reales

Las cuatro fotografías originales están enlazadas en las fuentes. Las comparaciones son cualitativas; no se presentan como mediciones angulares calibradas.

Halo solar en Trier

Eva Seidenfaden fotografió el anillo solar junto a otros arcos en Trier, Alemania. APOD lo publicó el 4 de agosto de 2004, sin dar un día exacto de toma. El conjunto muestra por qué identificar el círculo centrado en el Sol no basta para nombrar todos los arcos vecinos.

Halo lunar cerca de Madrid

Dani Caxete captó una escena de carretera invernal con varias estructuras alrededor de la Luna en 2012. La publicación de APOD es del 2 de enero de 2022. El campo recorta parte de la exhibición: no debe confundirse el borde de la fotografía con el final físico de un arco.

Hielo bajo y geometría compleja en Chequia

La imagen de Jaroslav Fous, publicada el 25 de diciembre de 2024, documenta una exhibición en los montes Metálicos con polvo de diamante. Su versión anotada distingue halo de 22°, arcos tangentes y otras estructuras. El texto sitúa la toma en la semana anterior, sin precisar un día.

Corona sobre Ama Dablam

La fotografía de Jeff Dai, publicada el 11 de enero de 2016, muestra anillos próximos al Sol sobre el Himalaya. NASA los explica por difracción en gotas. Es una comparación de mecanismo y escala aparente con el halo, sin convertir la fecha editorial en una fecha exacta de captura.

Pilares y anillo en una misma escena

Volviendo a la misma fotografía de Fous, las anotaciones separan los pilares sobre luces del paisaje y el anillo lunar. Es una quinta comparación, no un quinto episodio independiente. Compartir hielo y encuadre no convierte reflexión vertical y halo circular en una sola estructura.

Ocho ejemplos resueltos

Ejercicios propios con cifras ilustrativas; no son medidas de las fotografías anteriores.

  1. Radio y diámetro: un radio nominal de 22° da 2×22°=44° de diámetro. No equivale a 22 km ni determina distancia de nube.
  2. Arco parcial: un segmento de 120° de circunferencia representa 120/360=1/3 del círculo. Su extensión alrededor del centro no cambia el radio de 22°.
  3. Prisma ideal: A=60° y n=1,31 dan 2 arcsen(1,31×sen 30°)−60°≈21,84°. El resultado ilustra la desviación mínima, no un valor espectral exacto para todo hielo.
  4. Sensibilidad al índice: en el mismo modelo, valores sintéticos n=1,30 y 1,32 dan aproximadamente 21,08° y 22,60°, diferencia 1,52°. No se asignan estos índices a colores medidos.
  5. Proyección ideal: con focal de 10 mm y fuente en el eje de una cámara rectilínea, ρ=10×tan 22°≈4,04 mm. Es radio de imagen, no distancia al cristal ni fórmula para ojo de pez.
  6. Encuadre: un anillo de 44° de diámetro no cabe completo en una imagen centrada de campo 50°×35°, porque 35° es menor que 44°. Un recorte no prueba ausencia de halo.
  7. Sector opuesto: un azimut solar de 270° tiene dirección opuesta (270+180) módulo 360=90°. La comparación orienta el sector antisolar del cinturón de Venus; no indica buscar un halo allí.
  8. Duración observada: visibilidad continua de 12:10 a 12:28 documenta 18 minutos. Es un mínimo de duración del episodio visible, sin fijar su inicio real, vida de cristales o llegada de lluvia.

Errores comunes, checklist y glosario

  • Distinguir radio angular, diámetro y distancia física.
  • Comprobar fuente central, arco visible y contexto nuboso.
  • Separar halo, corona, arcoíris, pilares y reflejos de lente.
  • Ocultar el disco solar sin mirarlo ni usar visores ópticos.
  • Conservar original, encuadre, autoría y fechas conocidas.
  • Registrar límites sin convertir el halo en anuncio seguro de lluvia.

Glosario: refracción es cambio de dirección al atravesar una interfaz; dispersión es su dependencia con el color; difracción redistribuye luz al interactuar con partículas; desviación mínima es el menor giro de una familia de trayectorias; radio angular mide separación entre direcciones. Reconocer esas diferencias permite describir un halo con precisión y comparar fotografías sin inventar distancias, cristales o pronósticos.

Fuentes y lecturas recomendadas

J+A♾️ · Artículo revisado y ampliado en WikiMeteo.es