Nubes y óptica atmosférica · Última actualización: 2026-11-02

Halo de 22°: el clásico anillo alrededor del Sol o la Luna: cómo fotografiarlo

Fotografiar un halo de 22° consiste en registrar un anillo amplio y a veces tenue sin perder contexto ni arriesgar la vista. Una cámara sencilla o un móvil pueden ser útiles si el encuadre y la exposición acompañan. La prioridad es mantener el disco solar completamente oculto, conservar el original y comprobar qué figura se ha fotografiado antes de reforzar colores o compartirla como identificación segura.

1. Prepara una toma segura y sencilla

Desde un lugar estable, coloca un edificio u otro obstáculo opaco entre la cámara, tus ojos y el disco solar para que quede completamente tapado. Mantén esa ocultación durante el encuadre y las tomas. No mires el Sol por un visor ni utilices prismáticos o telescopios para buscar el halo. Si no puedes mantener una posición segura, no hagas la fotografía diurna.

Las gafas de sol, las nubes, un polarizador o un filtro fotográfico ordinario no permiten mirar el disco. Aquí fotografiamos su entorno con el Sol oculto; no proponemos fotografiarlo directamente. Comprueba batería y memoria antes de salir. Una observación lunar es una alternativa para practicar geometría y encuadre sin el riesgo de buscar el Sol.

2. Deja sitio para un anillo grande

El radio del halo es de unos 22 grados y su diámetro de unos 44. Necesitas campo suficiente también en la dimensión corta de la imagen. Un encuadre panorámico muy ancho puede cortar el anillo por arriba y abajo. Deja algo de margen y conserva referencias de paisaje y nube, sin que la composición te obligue a retirar el obstáculo que tapa el Sol.

Un gran angular puede ayudar, pero una focal concreta no garantiza el mismo campo en todos los sensores. En un móvil, comprueba el encuadre real y evita ampliar digitalmente si eso recorta información útil. Si solo cabe un arco, documenta ese fragmento como tal. Un recorte no demuestra que el resto del halo no existiera.

3. Ajusta la exposición de día con una prueba

Si la cámara lo permite, un ISO bajo, por ejemplo 100 o 200, puede ser un punto de partida ilustrativo. Una apertura como f/5,6 o f/8 puede servir para probar con un objetivo compatible, pero el tiempo necesario depende del cielo y del equipo. No son ajustes universales. Haz una toma con el disco oculto y revisa el resultado.

Comprueba si se pierden detalles en las zonas claras del anillo o de la nube. El histograma y el aviso de altas luces ayudan cuando están disponibles. Si esas regiones se saturan, reduce la exposición y vuelve a revisar. No intentes que toda escena tenga un histograma plano: una silueta oscura y un cielo brillante pueden producir una distribución muy desigual.

4. Revisa foco, estabilidad y fotografía nocturna

El halo puede ofrecer poco contraste para el enfoque automático. Enfoca un detalle lejano apropiado sin buscar el Sol, bloquea o ajusta el foco si hace falta y revisa nitidez en la imagen capturada. La marca de infinito del objetivo no sustituye esa comprobación. No confundas una franja borrosa por desenfoque con una estructura ancha del fenómeno.

Para un halo lunar, un trípode y disparo sin vibraciones facilitan tiempos más largos. ISO 400 y f/4 pueden ser una prueba ilustrativa si el equipo lo admite; decide el tiempo mirando la imagen, no copiando una receta de estrellas. La Luna y el halo pueden tener brillos muy diferentes. Una sola toma no siempre conserva detalle lunar y el anillo tenue simultáneamente.

5. Comprueba halo frente a corona antes de editar

El halo es amplio y puede mostrar rojo hacia dentro. Una corona tiene anillos mucho más próximos al astro, con azul o violeta interior y rojo exterior en cada secuencia. La OMM indica que la secuencia interior suele ser pequeña, generalmente hasta unos 5 grados de diámetro. Confundir ese diámetro con un radio cambia toda la comparación.

Ambos fenómenos pueden parecer anillos alrededor de la Luna y perder colores si la exposición es excesiva. La corona se relaciona con difracción en partículas pequeñas de agua o hielo, y en ciertos casos polen; no es siempre una prueba exclusiva de gotas líquidas. Conserva centro, escala y nube. Un recorte cerrado puede hacer que un halo grande parezca una corona pequeña.

6. Distingue otros efectos y posibles artefactos

El espectro de Brocken es una sombra proyectada sobre niebla o nube con el Sol detrás del observador; puede acompañarse de una gloria coloreada. Los rayos crepusculares son bandas de luz y sombra cuya perspectiva parece abrir un abanico. Ninguno se identifica simplemente porque una fotografía tenga un círculo o varias líneas brillantes.

La dispersión de Mie trata la interacción con partículas esféricas y ayuda a estudiar gotas; no convierte cualquier nube blanca en un halo. Reflejos de lente o ventana pueden añadir manchas que tampoco son estructuras del cielo. Si una figura solo aparece en la cámara, conserva esa duda. Alterar mucho contraste o saturación no resuelve su origen.

7. Haz comparaciones y montajes con honestidad

Una pequeña serie con distintas exposiciones permite elegir una toma que conserve mejor el anillo. Cambia un ajuste cada vez o anota cuáles varían. Si la cámara modifica ISO automáticamente, dos tiempos diferentes no describen por sí solos toda la comparación. Conserva el encuadre y la ocultación solar mientras dure la serie.

Si la exhibición supera el campo, varias imágenes solapadas pueden documentarla. Las nubes pueden cambiar mientras giras la cámara, de modo que el montaje no representa necesariamente un instante único. No añadas arcos ausentes ni completes el círculo por estética. Declara recortes, combinaciones y ajustes importantes cuando la imagen se use como registro del fenómeno.

8. Guarda el original y una ficha de observación

Conserva el archivo original y trabaja sobre copias. Anota lugar, fecha, hora con zona horaria, nube, sectores visibles, focal, exposición y filtros usados. Los metadatos de la cámara pueden ayudar, pero su reloj no garantiza una hora correcta. Guarda también la versión final y los cambios realizados. Una imagen útil puede ser parcial o modesta si permite entender qué se observó.

Cinco ejemplos documentados de práctica fotográfica

Una observación publicada y cuatro procedimientos de las fuentes; no cinco episodios históricos inventados.

Una cámara sencilla registra el fenómeno

La guía de Cowley reproduce halos de 22° y circunscrito fotografiados por Jeff Griffith con una cámara desechable en Garrett County, Maryland. Documenta que un equipo costoso no es condición necesaria, sin atribuirle una fecha o ajustes no declarados. El ejemplo muestra una mano ante el disco; para la práctica de esta guía, mantén la ocultación completa con un obstáculo opaco estable.

Revisión de altas luces

Nikon documenta histogramas y avisos de zonas sobreexpuestas. La aplicación es revisar el detalle relevante del anillo y la nube, sin exigir una forma única de histograma.

Exhibición mayor que el encuadre

Cowley propone imágenes solapadas y focales conocidas para montajes. La secuencia conserva tiempo y escala porque la nube puede evolucionar entre tomas.

Original y metadatos

Cowley recomienda archivar los originales digitales antes de procesarlos y conservar EXIF. El reloj de captura y los cambios posteriores deben comprobarse, no darse por exactos automáticamente.

Anillo pequeño o gran halo

Las definiciones de halo y corona de la OMM permiten revisar escala y orden de colores. Un recorte o una exposición saturada pueden ocultar las diferencias y justificar una identificación pendiente.

Ocho ejemplos resueltos de encuadre y exposición

Cifras sintéticas y modelos ideales propios, no ajustes medidos en las fotografías de referencia. Los cálculos de campo suponen fuente centrada y objetivo rectilíneo sin distorsión.

  1. Campo vertical: sensor de 24 mm de alto y focal de 24 mm dan 2 arctan(24/48)≈53,13°. Supera los 44° nominales del anillo completo y deja margen si está centrado.
  2. Otro sensor: con altura de 15,6 mm y la misma focal de 24 mm, el campo es unos 36,01°. El círculo de 44° no cabe verticalmente, aunque la focal siga llamándose 24 mm.
  3. Focal más corta: para esa altura de 15,6 mm y focal de 16 mm, el campo vertical resulta unos 51,98°. Es una comparación geométrica ideal, no garantía para todo recorte o proyección.
  4. Tiempo: pasar de 1/250 a 1/500 s reduce a la mitad el tiempo y la luz recibida con escena y apertura constantes. No demuestra menos hielo.
  5. Apertura: pasar de f/4 a f/8 reduce el área ideal a un cuarto. Para igual luz con escena fija, 1/500 s tendría que pasar a 1/125 s; no garantiza la misma nitidez.
  6. Serie: 1/125, 1/250 y 1/500 s dan respectivamente +1, 0 y −1 pasos respecto a 1/250, con apertura, ISO y escena fijos. ISO automático podría alterar la comparación.
  7. Saturación ideal: si una codificación de 12 bits recorta al máximo 4095, dos señales que darían 5000 y 6000 quedan ambas en 4095. El archivo recortado no conserva su diferencia original.
  8. Montaje temporal: doce inicios de toma separados por 3 s abarcan 11×3=33 s entre primero y último. El compuesto no debe presentarse automáticamente como un único instante.

Errores comunes, checklist y glosario

  • Ocultar totalmente el disco solar antes de encuadrar.
  • Comprobar campo vertical, focal, formato y recortes.
  • Revisar foco y altas luces con una toma de prueba.
  • Distinguir halo, corona, Brocken, rayos y artefactos.
  • Guardar original, EXIF y cambios de exposición o procesamiento.
  • Declarar series, montajes y límites sin inventar estructuras.

Glosario: campo angular es la extensión de cielo cubierta; focal y formato condicionan ese campo; histograma resume tonos de una representación; saturación destruye diferencias por encima del límite; EXIF conserva metadatos; serie de exposición registra alternativas. Una buena fotografía de halo permite reconocer forma y contexto y saber qué transformaciones separan la escena del resultado publicado.

Fuentes y lecturas recomendadas

J+A♾️ · Artículo revisado y ampliado en WikiMeteo.es