La evapotranspiración reúne evaporación de superficies y transpiración de plantas. Para reconocerla en situaciones reales conviene comparar lugares, procesos y métodos, sin convertir una cifra local en regla de cualquier paisaje. Aquí aparecen cinco estudios documentados y ocho controles numéricos propios. Los números de los controles no son registros recuperados de esos lugares; las conversiones de una cifra publicada se indican expresamente. No se han reprocesado series, imágenes o datos de campo. La pérdida real, la referencia ET 0 y el riego necesario son preguntas distintas. Un caso ayuda cuando conserva qué se observó, durante qué periodo y con qué límites.
1. Regadío mediterráneo: LIAISE
Mangan y colaboradores 2025 estudian LIAISE con observaciones compuestas del 20–22 de julio de 2021 y simulaciones inspiradas en ellas. Regadío y secano presentan intercambios y estructura atmosférica diferentes. Control separado: H = 50 y LE = 200 W/m², ambos hacia el aire, dan Bowen 0,25. Si LE se mantuviera una hora, con Lv 2,45 MJ/kg, equivaldría a 0,294 mm líquidos. No son cantidades de la campaña ni lluvia prevista. La comparación ilustra cómo una fuente de vapor puede convivir con mezcla y transporte. La torre describe una zona y el perfil recoge aire con historia: no se atribuye toda la columna a una sola parcela.
2. Humedal salobre: Cienega de Santa Clara
El resumen institucional del estudio 2009–2011, publicado en 2013, informa medias anuales de ET de 2,6–3,0 mm/día, estimadas con información meteorológica y de vegetación observada por satélite y contrastadas con balance de agua y sales. Conversión propia de ese rango: con Lv fijo 2,45 MJ/kg, equivale a 73,73–85,07 W/m² como media energética sobre 24 horas. No son máximos horarios o observaciones instantáneas. Vegetación y agua compartida no vuelven idénticos humedal y lago abierto. Para interpretar un total interesa conservar el periodo y qué procesos integra el método. No se deriva una cantidad de riego o un valor universal de marisma desde ese rango.
3. Oasis y desierto: Heihe
Liu y colaboradores 2023 presentan observaciones de 2012–2021 con intercambio de vapor mayor en oasis y situaciones de sensible negativo junto a latente positivo. Control independiente: radiación neta entrante 150, conducción saliente 10, almacenamiento 0 y H = −50 W/m² permiten LE = 190. El latente supera Rn porque el sensible aporta energía desde el aire a la superficie bajo esa referencia. No contradice el presupuesto y no son magnitudes medidas del estudio. Con ese LE constante una hora serían 0,279 mm líquidos usando Lv 2,45 MJ/kg. El ejemplo exige todas sus hipótesis y no autoriza omitir otros términos cuando una zona real tiene almacenamiento o transporte adicionales.
4. Bosque y sequía: Hohes Holz
Pohl y colaboradores analizan 2015–2020 en Alemania central. En 2018 describen LE alto en mayo y menor durante el verano, con aumento de H en julio. No basta una etiqueta anual de seco para describir toda estación. Control separado: ET de 5 frente a 3 mm/día supone 40% menos agua transferida; con el mismo Lv de referencia, medias energéticas 141,78 y 85,07 W/m². No son cifras de ese bosque. Una respuesta puede cambiar según reservas previas, desarrollo y limitaciones de agua. Comparar meses y años requiere conservar periodo y método, sin convertir una señal de intercambio de agua en medición directa de crecimiento o carbono.
5. Lago con memoria térmica: Lake Mead
El resumen de Moreo y Swancar para marzo de 2010–febrero de 2012 destaca almacenamiento de calor y advección fluvial. Es evaporación de agua abierta, no transpiración de un cultivo. Control aparte de capa finita sin advección: Rn 200, H 20, LE 100 y flujo saliente por base 10 W/m² dejan almacenamiento positivo 70. La energía que entra no se evapora toda de inmediato. Una liberación posterior puede sostener intercambio cuando baja radiación. No se usa este balance reducido como reproducción del lago, donde la fuente destaca otros aportes. Se ha consultado el resumen, sin procesar informe completo o series. El ejemplo enseña a conservar memoria y frontera del cuerpo.
6. Situación típica: referencia y cultivo
Control ET 0 = 5 mm/día y coeficiente de cultivo Kc = 0,8 prescrito: ETc estándar = 4 mm/día. No es medida real o valor universal de Kc. La referencia usa una superficie definida y permite comparar demanda meteorológica; la planta real añade características y condiciones. Falta de agua, salinidad o desarrollo distinto pueden separar pérdida real y estándar. Tampoco se interpreta esa diferencia como una única causa sin observaciones. El coeficiente necesita método y fase de cultivo compatibles. Un resultado de una estación no se transforma directamente en agua que deba recibir cada planta.
7. Situación típica: balance de agua
En una zona radicular ideal durante periodo común, lluvia 10, riego 5, escorrentía 1, drenaje 2 y aumento de reserva 4 mm dejan ET = 10+5−1−2−4 = 8 mm, sin otras transferencias. Si existe entrada desde nivel freático o movimiento lateral, se añade antes de resolver. Es un residuo prescrito y hereda errores de sus términos. No se obtiene pérdida de agua sólo desde un sensor de suelo. Para decidir riego importan reserva útil, lluvia efectiva y sistema, además del cultivo. La cuenta comprueba conservación, sin dar una instrucción de manejo de una finca.
8. Situación típica: un día incompleto
Tres horas consecutivas con ET de 0,2,0,3 y 0,1 mm suman 0,6 mm. No constituyen el total diario: faltan 21 horas. Una ausencia no equivale a evaporación cero. La salida de una serie debe identificar si es acumulación, tasa o media y qué ventana representa. Una hora soleada no se prolonga a 24 horas para rellenar el día. Si se completa información mediante estimación, conviene conservar método y procedencia, sin presentarla como observación. Comparar datos completos e incompletos como si tuvieran igual cobertura puede fabricar diferencias que después se atribuyan al clima o la vegetación.
9. Errores, unidades y vocabulario
ET se expresa como agua por área y periodo; con densidad líquida 1000 kg/m³,1 mm = 1 kg/m². LE es energía por área y tiempo. La conversión usa fase y Lv declarados. Almacenamiento cambia contenido y advección transporta propiedades desde otro lugar. Un método que observa intercambio total no separa automáticamente evaporación y transpiración. El cierre de un balance tampoco demuestra calidad de todos sus componentes. No confundir referencia, pérdida real y dosis de riego.
10. Cómo comparar los casos
Identificar lugar y periodo, proceso, método y soporte. Separar resultado publicado, conversión propia y control independiente. Después preguntar si las ventanas y cantidades son comparables. Los cinco casos muestran que agua, vegetación, transporte y memoria importan. Sus cifras conservan contexto; no rellenan entradas desconocidas de otra superficie ni predicen lluvia o consumo de cualquier cultivo.
Fuentes y lecturas recomendadas
- FAO 56: conceptos, equivalencias y balances de agua.
- Mangan y colaboradores,2025: LIAISE y heterogeneidad mediterránea.
- Glenn y colaboradores: resumen USGS de Cienega de Santa Clara,2009–2011.
- Liu y colaboradores,2023: intercambios oasis–desierto de Heihe,2012–2021.
- Pohl y colaboradores,2023: Hohes Holz y la sequía de 2018.
- Moreo y Swancar: resumen USGS de evaporación de Lake Mead,2010–2012.
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