Fundamentos de meteorología · Última actualización: 2026-10-07

Evaporación vs evapotranspiración por qué importa en meteo

Después de llover, un charco se seca y el suelo va perdiendo humedad. En una zona con vegetación, además, las plantas toman agua por las raíces y devuelven parte de ella al aire en forma de vapor. La evapotranspiración reúne esas dos vías: evaporación y transpiración.

Entenderlas permite conectar el tiempo con las necesidades de agua, la sequía y la temperatura de la superficie. También ayuda a no confundir el agua que podría perderse en unas condiciones meteorológicas con la que se está perdiendo realmente.

Evaporación: agua que pasa a vapor

La evaporación es el paso de agua líquida a vapor. Puede ocurrir en un lago, un charco, la superficie del suelo o las gotas retenidas sobre las hojas después de la lluvia. No necesita que el agua hierva.

Para evaporarse, el agua necesita energía y una vía para transferir vapor al aire. La radiación, la temperatura, la humedad y el viento influyen, pero también hace falta agua disponible. Un suelo casi seco no se comporta como una superficie permanentemente mojada.

Transpiración: el recorrido por la planta

Las raíces absorben agua del suelo. Una parte circula hasta las hojas y sale como vapor principalmente a través de pequeñas aberturas llamadas estomas. Ese proceso es la transpiración.

Las plantas regulan esos intercambios. Si falta agua, pueden reducir la apertura de los estomas y limitar la pérdida, con consecuencias también para su funcionamiento. Las especies, el estado de crecimiento y las condiciones del suelo importan junto al tiempo.

El agua de lluvia que se evapora desde una hoja mojada cuenta como evaporación. No ha recorrido necesariamente el interior de la planta y no debe confundirse con transpiración.

Evapotranspiración: la suma, sin contar dos veces

En una superficie vegetada, la evapotranspiración combina la evaporación y la transpiración. Si un dato ya representa el total, no hay que añadir de nuevo la evaporación del suelo.

Al principio del crecimiento, cuando queda mucho suelo expuesto, la evaporación puede pesar más. Con vegetación desarrollada cambia el reparto. No existe un porcentaje fijo que sirva para cualquier cultivo, bosque o época del año.

Qué significa un milímetro

Un milímetro de agua sobre un metro cuadrado equivale a un litro. Una evapotranspiración de 3 mm en un día representa, como lámina equivalente, 3 litros por metro cuadrado durante ese día. Sobre una hectárea serían 30 metros cúbicos.

No significa que el aire haya ganado una capa líquida de 3 mm ni que haya llovido esa cantidad. Es una forma de expresar cuánto agua se ha transferido desde la superficie a la atmósfera.

El periodo es imprescindible: 3 mm en un día y 3 mm en una semana no describen la misma velocidad de pérdida.

Demanda alta, pérdida real baja

Imagina una tarde soleada, seca y ventosa sobre un terreno con poca agua. Las condiciones favorecen una demanda evaporativa alta, pero el terreno puede tener muy poco que evaporar. Una planta con estrés hídrico puede limitar también su transpiración.

Por eso un valor alto de evapotranspiración de referencia no demuestra que tu parcela esté perdiendo exactamente esa cantidad. Esa referencia describe una superficie ideal bien abastecida de agua y sirve para comparar las condiciones atmosféricas.

La pérdida real necesita conocer además suelo, vegetación y disponibilidad de agua. La diferencia es especialmente importante durante una sequía.

Agua, temperatura y nubes

La evaporación utiliza energía. Una superficie húmeda puede destinar más energía a ese proceso y menos a calentarse o a calentar el aire que otra comparable y seca. El resultado depende también de radiación, viento, sombra y características de la superficie.

El vapor aportado puede contribuir a la humedad atmosférica. Sin embargo, para formar nubes y lluvia hacen falta otras condiciones, como enfriamiento, ascenso y una situación atmosférica adecuada. Regar o tener árboles no garantiza una tormenta sobre el lugar.

Conclusión

Evaporación y transpiración son rutas distintas que se suman en la evapotranspiración. Para interpretar un mapa, comprueba si muestra demanda de referencia o pérdida real y durante qué periodo. El tiempo influye en la demanda; el agua disponible decide cuánto de ella puede satisfacerse.

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