El granizo que vemos en el suelo ha pasado por dos etapas: crecer dentro de una nube de tormenta y atravesar la atmósfera inferior sin fundirse por completo. El perfil vertical ayuda a entender ambas. La altura donde el aire está a 0 °C es una referencia útil, pero no una frontera que garantice granizo arriba y lluvia abajo.
Primero tiene que crecer hielo
El Met Office explica que pequeñas partículas de hielo o gotas congeladas pueden crecer en el cumulonimbo al recoger agua, mientras las corrientes ascendentes las sostienen. El tamaño depende de las condiciones dentro de la tormenta.
Imagine dos nubes sobre el mismo paisaje: una mantiene una corriente ascendente duradera; la otra pierde organización pronto. Aunque la altura de 0 °C sea parecida, no estamos describiendo dos fábricas de granizo equivalentes. El perfil ambiental es parte de la explicación; falta conocer cómo se desarrolla cada nube.
Qué significa la altura de 0 °C
En un sondeo, buscamos dónde la curva de temperatura cruza 0 °C. Hay que indicar si la altura se mide sobre el mar o sobre el terreno. No es necesariamente la altura de la base de la nube ni la cota de nieve.
Ejemplo propio: el cruce se encuentra a 3.200 m sobre el mar. Sobre una costa a 200 m, la diferencia geométrica es 3.000 m; sobre una meseta a 1.200 m, es 2.000 m. Estos números ilustran recorridos distintos, sin calcular cuánto hielo llegará abajo.
El bulbo húmedo aporta otra referencia
El NWS llama WBZ al nivel donde la temperatura de bulbo húmedo pasa por cero. Esa temperatura incorpora el enfriamiento por evaporación. Por eso no debemos confundir el cruce de T = 0 °C con el de bulbo húmedo = 0 °C.
Puede pensarse en dos columnas con temperatura del aire parecida y diferente humedad. Para interpretar el recorrido de una piedra no basta con colorear de rojo todas las capas con temperatura positiva. Aun así, ninguna de estas referencias da por sí sola el diámetro final.
La piedra cambia durante el descenso
El NWS Louisville distingue crecimiento en nube y fusión durante la caída: tamaño inicial y humedad condicionan la supervivencia.
Una comparación geométrica propia lo hace intuitivo: dos esferas de igual material, una con diámetro doble, tienen una relación de masas de ocho a uno y de superficies de cuatro a uno. No es una fórmula de supervivencia, pero explica por qué «la misma capa cálida» no actúa igual sobre cualquier tamaño.
Qué nos dice la organización de la tormenta
La cizalladura describe cambios del viento con la altura. Conviene mirar el viento por capas junto con temperatura y humedad, y después contrastar con el desarrollo observado. Un ambiente potencialmente favorable puede quedarse sin tormenta si no se inicia la convección.
Ejemplo conceptual: un mapa anuncia un entorno favorable a las 18 UTC, pero el radar todavía no muestra células en nuestra comarca. Eso es una previsión del ambiente, no una observación de granizo. Si luego aparecen células, habrá que seguir su evolución; no basta con conservar el mapa de la mañana.
Una lectura práctica en cinco preguntas
- ¿El perfil es observado o previsto, y de qué hora y lugar?
- ¿Las alturas están sobre el mar o sobre el suelo?
- ¿Dónde cruzan cero la temperatura y el bulbo húmedo?
- ¿Qué humedad y viento hay en las capas atravesadas?
- ¿Qué confirman radar, avisos y observaciones recientes?
Si una de estas respuestas falta, consérvela como información pendiente. Una captura sin leyenda o una altura sin referencia puede parecer precisa y llevar a una comparación equivocada.
Confirmar lo que cayó
NCAR recomienda documentar tamaño mediante una regla o referencia conocida en la fotografía. Registre lugar y hora; una imagen lejana de la nube no confirma granizo en nuestra estación.
Cuando hacerlo sea seguro, una fotografía de una piedra con escala permite describir el diámetro observado. No salga durante el episodio para recogerla. Las observaciones puntuales tampoco delimitan toda la zona afectada, y las piedras cambian al fundirse después de caer.
Conclusión
El estudio de Vagasky y colaboradores muestra incertidumbre en las simulaciones de fusión y velocidad de caída. Esa cautela también debe acompañar una lectura sencilla del perfil.
Conclusión: lea el perfil como una explicación de crecimiento y supervivencia. La altura de congelación ayuda a ordenar preguntas; confirmar granizo requiere observaciones y predecirlo exige integrar la tormenta completa. Un nivel alto de 0 °C no permite descartar impactos de forma aislada.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Met Office: hielo y formación del granizo
- NCAR: estructura y observación de las piedras de granizo
- NOAA/NWS: nivel de cero de bulbo húmedo
- NOAA/NWS Louisville: crecimiento, fusión y limitaciones del radar
- NOAA/NWS: lectura de perfiles y parámetros de sondeo
- Vagasky y colaboradores (2025): sensibilidad de la fusión y de la velocidad de caída