Granizo y fenómenos severos · Última actualización: 2026-11-01

Corriente descendente: cómo llega el granizo al suelo: mini glosario

Las palabras que usamos para una tormenta no describen todas lo mismo. Algunas nombran movimientos del aire, otras hablan de piedras de hielo y otras son productos calculados a partir de instrumentos. Este mini glosario agrupa los términos más útiles para leer una explicación de granizo y corrientes descendentes. Cada definición incorpora una precaución para que una palabra técnica no parezca demostrar más de lo que realmente permite.

Seis familias para orientarse

  • Movimientos: ascenso y descenso del aire.
  • Fenómenos: granizo, reventón y frente de racha.
  • Ambiente: CAPE, CIN y organización de tormentas.
  • Radar: reflectividad, volumen observado y VIL.
  • Satélite: cima nubosa y composición RGB.
  • Predicción: escenario, ensemble e incertidumbre.

Antes de unir dos términos, comprueba si pertenecen a la misma escala. El diagnóstico de una nube no equivale a lo que una persona mide en el suelo; tampoco un ambiente favorable es un episodio confirmado.

Ascendente, descendente y velocidad de caída

Corriente ascendente o updraft: aire que sube dentro de la tormenta. Puede sostener partículas y favorecer que el granizo crezca. No se observa su velocidad exacta contando las capas claras y opacas de una piedra.

Corriente descendente o downdraft: aire que baja. Puede acompañarse de precipitación y rachas, pero no es la misma cosa que una piedra que cae. Velocidad de caída: describe el movimiento de la partícula y debe indicar respecto a qué referencia se mide.

Reventón y frente de racha

Reventón: descenso convectivo especialmente intenso que produce efectos de viento. No se confirma automáticamente al observar granizo. Frente de racha: frontera entre aire de salida de una tormenta y el ambiente que encuentra.

La guía SINOBAS distingue ambos conceptos. Una ráfaga y un cambio brusco de temperatura pueden orientar el análisis, pero no reconstruyen por sí solos la estructura completa de la tormenta. No hay que esperar a conocer su nombre exacto para seguir las instrucciones de protección.

Granizo, fusión y acumulación

Granizo: precipitación de hielo formada en convección. Crece al incorporar agua en condiciones apropiadas y cae al dejar de estar sostenido. Fusión: paso de hielo a agua líquida; puede modificar las piedras durante su recorrido.

Acumulación: depósito que queda sobre el suelo. El tamaño individual y el espesor acumulado son distintos. Muchas piedras pequeñas pueden dejar un depósito importante; una fotografía del depósito no proporciona automáticamente su equivalente en agua.

CAPE y CIN: potencial y freno

CAPE: energía potencial disponible para que una parcela de aire ascienda libremente en las condiciones del diagnóstico. No es la energía que una piedra entregará al golpear ni determina su diámetro.

CIN: inhibición que debe superarse para alcanzar ascenso convectivo libre. No debe entenderse como una tapa que siempre permanece igual. Ambos diagnósticos dependen de la parcela y del método utilizados; una cifra aislada no certifica que vaya a formarse una tormenta.

Supercélula y cizalladura

Supercélula: tormenta organizada con corriente ascendente en rotación. Es una descripción de su dinámica, no una etiqueta que pueda deducirse solo del tamaño de una piedra. Cizalladura vertical: cambio del viento con la altura.

La cizalladura puede influir en la organización cuando se desarrolla convección. No es el mismo dato que una racha en una estación. Un número de cizalladura tampoco permite obtener directamente la intensidad del aire descendente.

Radar, reflectividad y VIL

Reflectividad: magnitud relacionada con la señal que devuelven las partículas al radar. Volumen radar: región de la atmósfera que contribuye al muestreo; no una fotografía del suelo.

VIL: abreviatura de contenido de agua líquida integrado verticalmente. Convierte información de reflectividad a un equivalente líquido mediante supuestos y la integra en altura. No es una medida directa de la lluvia ya caída ni una masa pesada de granizo. Su interpretación necesita contexto y observaciones.

Satélite, cima nubosa y RGB

Cima nubosa: parte superior de la nube observada o estimada por un producto. RGB: composición que asigna información de varios canales a colores rojo, verde y azul; sus colores no son necesariamente los que veríamos con los ojos.

La guía Severe Storms RGB de EUMETSAT relaciona su señal con propiedades de nubes altas. Este producto concreto es diurno y aporta muy poca información sobre niveles bajos y superficie. Sus colores pueden sugerir condiciones de interés sin confirmar granizo en una calle ni un descenso intenso.

Ensembles y límites predictivos

Escenario: una evolución prevista. Ensemble: conjunto de predicciones con diferencias entre miembros. Dispersión: separación entre las soluciones. Permiten explorar alternativas de horario, formación y trayectoria.

Mirar ensembles exige comparar la misma condición, región y periodo. La frecuencia de miembros no se convierte sin evaluación adicional en probabilidad de daños de una vivienda. Los límites predictivos incluyen errores que una palabra técnica o una coincidencia entre escenarios no eliminan.

Ocho ejemplos propios para usar los términos

Son ejercicios ficticios; sus cifras no son umbrales de aviso o de seguridad.

  1. Unidad. Dos centímetros de diámetro son 20 mm de diámetro. Dos centímetros de acumulación también son 20 mm, pero de espesor. La variable debe acompañar siempre al número.
  2. Viento. Una racha de 15 m/s equivale a 54 km/h. La conversión no la transforma en velocidad del aire descendente ni de una piedra.
  3. CAPE. Un valor sintético pasa de 500 a 1000 J/kg: se duplica. No se deduce que el diámetro de granizo vaya a duplicarse ni que la tormenta se inicie.
  4. VIL. Un diagnóstico baja de 40 a 30 unidades del mismo producto: disminuye un 25 %. No demuestra por sí solo que haya terminado la amenaza en superficie.
  5. Ensemble. Ocho de 20 miembros cumplen una condición: 40 %. El porcentaje pertenece a esa condición y ventana; no acredita un 40 % de viviendas dañadas.
  6. Tiempo. Una imagen de las 17:10 se consulta a las 17:35: tiene 25 minutos de antigüedad. No describe necesariamente el instante de consulta.
  7. Ausentes. De diez reportes previstos llegan seis. La cobertura es 60 %; los cuatro ausentes no son cuatro observaciones negativas.
  8. Muestra. Tres de 12 elementos revisados presentan marcas: 25 % de la muestra. Ese resultado no identifica por sí solo una supercélula o un reventón.

Cómo emplear el glosario

Al leer una noticia o mapa, identifica primero qué término designa una observación y cuál un diagnóstico. Después revisa hora, lugar y unidad. Es preferible escribir «no hay datos suficientes para esa atribución» que completar la explicación con cifras o mecanismos que no se han observado.

El glosario ayuda a comprender el tiempo, pero la protección depende de la situación real y de las indicaciones oficiales. La documentación se reúne sin exponerse a la tormenta ni inspeccionar daños desde lugares peligrosos.

Fuentes y lecturas recomendadas

J+A♾️ · Artículo revisado y ampliado en WikiMeteo.es