Agrometeorología · Última actualización: 2026-01-19

Evapotranspiración: el puente entre meteo y riego: cómo verlo en mapas

Si quieres usar la evapotranspiración (ET) para regar mejor, lo más útil es aprender a leer “mapas de demanda” (lo que pide la atmósfera) y “mapas de disponibilidad” (lo que puede aportar el suelo/cultivo). Con 6–8 mapas bien escogidos puedes entender en minutos por qué hoy el cultivo bebe más, aunque la temperatura no parezca tan alta.

Este artículo forma parte del tema Agrometeorología en WikiMeteo.es, donde reunimos conceptos y guías prácticas para entender mejor el tiempo y el clima.

1. Qué significa “ver la ET en mapas”

En mapas, casi siempre verás ETo (evapotranspiración de referencia) o demanda evaporativa. Eso no es “lo que pierde tu parcela” exacto, pero sí una señal muy buena de cuánto empuja la atmósfera. La ET real dependerá de agua disponible, cobertura, manejo y estrés del cultivo.

2. Idea clave en 30 segundos

  • En una frase: para anticipar consumos, mira primero demanda (ETo o variables que la explican) y luego limita con suelo/cultivo.
  • Señal típica: picos de demanda con cielo limpio, viento y aire seco, a veces justo tras un frente.
  • Confusión común: usar solo el mapa de temperatura y olvidar viento y sequedad del aire.

3. El mapa más directo: ETo / demanda evaporativa

Si tienes un mapa diario (o por horas) de ETo, úsalo como “termómetro de gasto”. En campo, lo que importa es la tendencia: si sube varios días seguidos, aumenta la probabilidad de estrés si no ajustas reposición. Si no hay ETo, puedes reconstruir la idea con 4 mapas: radiación/nubosidad, viento, humedad y temperatura.

4. Mapa 1 de apoyo: nubosidad y radiación (energía)

La radiación es el motor. Mapas útiles: nubosidad total, radiación global o, si no está, satélite visible/IR para ver si el día va a ser “de sol limpio”. Regla práctica: varios días despejados seguidos suelen elevar la demanda aunque las máximas no cambien mucho.

5. Mapa 2 de apoyo: viento (mezcla y ventilación)

El viento renueva el aire pegado a hojas/suelo y suele disparar la pérdida. Mapas: viento a 10 m, rachas, y (si existe) viento en capas bajas. En parcelas expuestas, rachas frecuentes (por ejemplo, por encima de 25–35 km/h) suelen marcar días “caros” en agua y peligrosos para tratamientos por deriva.

6. Mapa 3 de apoyo: humedad del aire y sequedad (HR, punto de rocío o VPD)

Con aire seco la atmósfera “tira” más. Si hay VPD (déficit de presión de vapor) es ideal; si no, usa humedad relativa y punto de rocío. Regla práctica: aire seco + viento = pico de demanda. Ojo: humedad alta puede bajar demanda pero aumentar riesgo de mildiu/oídio si hay mojado foliar y ventilación pobre.

7. Mapa 4 de apoyo: temperatura (contexto, no el jefe)

La temperatura ayuda a interpretar el régimen del día, pero no manda sola. Días templados y secos con viento pueden exigir más que días muy cálidos pero húmedos y calmados. Úsala para entender el patrón, no como único criterio.

8. Mapa 5 de limitación: precipitación y lluvia efectiva

El mapa de lluvia acumulada no equivale a agua útil. Para aproximar “lluvia efectiva”, mira también: intensidad (si hay), persistencia, y el estado previo del suelo. Un chaparrón intenso puede aportar pocos beneficios si escurre o si hay percolación rápida. Si el mapa muestra lluvia irregular (parches), sospecha variabilidad fuerte dentro de una misma comarca.

9. Mapa 6 de limitación: humedad del suelo / balance hídrico

Si tienes humedad del suelo (modelo, reanálisis o producto local), es el complemento perfecto. En agricultura, dos días con la misma demanda pueden terminar muy distinto según el “depósito” del suelo. Un mapa de balance hídrico (déficit/superávit) te ayuda a priorizar microzonas y decidir frecuencia.

10. Mapas sanitarios conectados con ET: humedad de hoja y ventanas de riesgo

Para mildiu/oídio, el “mapa mental” no es solo ET: mira humedad nocturna, rocío probable, nieblas, y situaciones de calma con humedad alta. Un día de baja demanda puede coincidir con alta presión de enfermedad. Si puedes estimar horas de mojado foliar (sensor o proxy), úsalo como disparador de vigilancia.

11. Ejemplos mediterráneos rápidos

  • Postfrontal despejado: baja la humedad, sube el viento y se limpia el cielo: demanda al alza y secado rápido de suelo.
  • Brisa marina: puede bajar temperatura, pero si ventila fuerte aumenta pérdidas en parcelas expuestas; además eleva humedad nocturna y puede favorecer hongos.
  • Advección seca (poniente): aire muy seco y rachas: días de consumo alto aunque el termómetro no sea extremo.
  • Situación húmeda con calma: demanda moderada-baja, pero riesgo de mojado foliar y enfermedad al alza.

12. Errores comunes

  • Usar solo temperatura: ignorar viento y sequedad del aire suele subestimar picos de demanda.
  • Confundir lluvia con recarga: no evaluar lluvia efectiva y estado del suelo antes de decidir.
  • Leer un mapa aislado: sin el conjunto (energía, viento, sequedad, suelo) se toman decisiones incoherentes.
  • Olvidar la sanidad: demanda baja no significa riesgo bajo de mildiu/oídio si hay humedad persistente.

13. Buenas prácticas

  • Construir un panel mínimo de 6 mapas: ETo (o su proxy), nubosidad/radiación, viento, humedad/VPD, lluvia, humedad de suelo/balance.
  • Mirar tendencia a 3–7 días: picos sostenidos suelen importar más que un único día extremo.
  • Priorizar microzonas: exposición al viento, suelos someros, zonas con mala infiltración y parcelas con historial de estrés.
  • Separar decisiones: riego (agua útil) y sanidad (mojado foliar/ventilación) no siempre van en la misma dirección.

14. Resumen y claves finales

  • Los mapas de ET se leen como demanda (atmósfera) + limitación (suelo/cultivo).
  • Viento y aire seco son amplificadores: pueden disparar la demanda sin máximas extremas.
  • La lluvia útil depende de infiltración y estructura del suelo, no solo de mm acumulados.
  • Para hongos, añade humedad nocturna/mojado foliar: baja demanda no equivale a bajo riesgo.

15. Mini-glosario

  • ETo: evapotranspiración de referencia; estima la demanda atmosférica estandarizada.
  • VPD: déficit de presión de vapor; indicador de “sequedad” y de la fuerza con la que el aire pide agua.
  • Lluvia efectiva: parte de la lluvia que queda disponible para el cultivo tras pérdidas por escorrentía/percolación.
  • Balance hídrico: contabilidad de entradas (lluvia/riego) y salidas (ET, drenaje), útil para gestionar déficit.

16. Referencias y lecturas recomendadas

  • FAO: documentación técnica de evapotranspiración y riego
  • WMO: guías y glosarios meteorológicos aplicados
  • AEMET: recursos y documentación meteorológica